yupi!*
*Interjección que se utiliza para expresar alegría o satisfacción
Las expresiones cotidianas para definir los viajes al interior de la ciudad han correspondido, habitualmente, a expresiones negativas de referirse al modo de lugarizar los espacios en movimiento, abundan las palabras miedo, dificultades, imposibilidades, por nombrar algunas, y conceptos sin carga valórica se llenan de un significado que no le son, en rigor, propios. Sin detenerme en esos conceptos, mencionare el concepto de barrera, y hare la analogía con el letrero fuertemente utilizado en publicidades y afiches que hace referencia al “no molestar” presente en las puertas de los hoteles cuando los amantes impetuosos pretenden construir privacidad. En este caso, la barrera vista desde un observador exterior emerge como la negacion del paso, pero desde el interior, y aqui se establece la discusión, es la construcción de un mundo personal y propio, necesario para habitar ese “hotel” que es escencialmente un espacio no propio.
Durante los meses que llevo documentando mis recorridos en la ciudad, he encontrado trazas de las construcciones de estas privacidades dentro de lo que comunmente se mencionaria como la homogeneidad gris del sistema de transporte público, o la ausencia de disfrutar el espacio publico.
Las fotografías que les presentare a continuación, sin ninguna pretención estética, caputaradas desde mi posición en el mundo y mi viaje, tratan de retratar preliminarmente, estas breves y efimeras construcciones de privacidad que se establecen entre-medio de los viajes.






























