Creemos que el movimiento, las rutas de tránsito, los recorridos habituales, los ocasionales, van dando forma a territorios, y éstos no son ni estaticos, ni fijos en el tiempo, tampoco son claros como se ven en los planos, ni tan ordenados como quisieramos que fuesen. Sobre ellos se generan juicios, valoraciones y sensaciones, y éstos al mismo tiempo evocan sentimientos y recuerdos, que van dejando huellas en nuestros cuerpos. Estos territorios en movimiento son los que nos interesa develar. 

Santiago se Mueve es una tentativa de acercarnos a ese movimiento, a la dinámica urbana del desplazamiento por la ciudad mediante el cual los sujetos van dando significado a sus territorios por medio de sus prácticas cotidianas de moverse, y a veces de no moverse. 

A partir de observaciones detalladas de las prácticas cotidianas de moverse por los territorios de diversos individuos, analizamos cómo se van construyendo espacios-temporales en Santiago y en otras ciudades, específicamente esos espacios temporales que poco conocemos: los cotidianos. Parte importante de esta construcción se devela a partir de las situaciones significativas que suceden durante el viaje, pero que surgen previo al viaje y tienen consecuencias una vez que éste termina. Estas situaciones se conforman desde la relación del cuerpo con la materialidad, los otros, las cosas, los tiempos y las estrategias que se despliegan en el día a día.

Al observar estas rutinas, se develan formas previamente ocultas de vivir la ciudad, se empieza a develar un Santiago que no conocemos, que solo a veces intuimos. Pero al unir diversas experiencias cotidianas, nos muestra que está en movimiento, que ya cambió, que suceden cosas que solo a partir de este tipo de ejercicios se comienzan a develar, y lo que se vislumbra es a veces emocionante, impactante, cómico, trágico, triste. También es se ve un Santiago injusto, y un Santiago lleno de oportunidades, estas situaciones espaciales de un Santiago que se mueve, son las que queremos visibilizar.